martes, 1 de abril de 2008
Sin lugar a dudas todos los seres humanos amamos la tierra donde nacimos, cuando evoco en mi mente y corazón a Sartimbamba, inmediatamente me transporto a mi casa paterna , a mi escuela, a mis corrales, mis amigos y seres queridos que en ese lugar se quedaron haciendo patria. Por donde uno mire puede admirar la grandeza de la creación de Dios.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario